Nuestra Historia

Nuestra Historia

La parroquia Santa María Reina del Mundo, desmembrada a San Luis Gonzaga, el 23 de mayo de 1962, comprende cuatro campos pastorales: Sede central, San Sebastián, Santa María Servidora de la Vida, y Comunidad San Juan Gabriel Perboyre, de El Almendral.

El primer párroco fue el P. Guillermo Fennis; el segundo, desde 1967 hasta el 2004 fue el P. Juan Rens. Le sucede el P. Jorge Manríquez hasta 2007, en que asume el P. Gerardo Díaz. Entre 2011 y 2018 fue párroco el P. Carlos de la Rivera. Actualmente, dirige la Parroquia, el P. Luis Fernando Macías Fernández, en calidad de Administrador parroquial.

Como parroquia comenzó funcionando en lo que era un caserón de madera, a la entrada de la Escuela Regina Mundi. Luego se trasladó a un bodegón que quedara después de construída la Villa Macul.

En 1973, gracias a la colaboración de católicos holandeses, se logra construir la iglesia actual.

La Capilla de San Sebastián fue edificada en 1966, siendo Visitador el P. Raymond Ruiz, norteamericano. Se han encargado de ella el P. Guillermo Fennis, quien la puso bajo el patrocinio de San Sabastián; el P. José Girotti (1969-1971); el P. David Herrera (1971-2007).

La construcción de nuevas poblaciones alejadas de la sede parroquial ha hecho necesario establecer otros tantos lugares de culto. En 1985 se erige una gran cruz de madera en el lugar donde se levantaría una Capilla en honor de María Servidora de la Vida, gracias a fondos llegados de Holanda mediante la embajada.

Son varios los cohermanos que han trabajado en esa capilla. Ala fecha se ha consolidado allí una Comunidad Cristiana pujante y organizada. Desde el Seminario se le colabora con la misa dominical, y en cuanto se puede, con algunos otros ministerios. El P. Juan Rens se encarga de la organización de la catequesis.

En la década del 80, el P. Enrique Padrós es “pololeado” por algunos feligreses de la Villa El Almendral, para que les vaya “a celebrar una misa aunque sea una vez al mes”, y después otro que otro domingo… – A la muerte del P. Enrique, todo volvió “a foja cero”.a creación de una gruta dedicada a la Virgen del Carmen, va a ser motivo para reanudar a fines de 1992, la celebración de la santa misa dominical, en cuanto sea posible. El pequeño recinto de la gruta ha sido cerrado, se lo ha dotado de todo lo necesario para hacer de ella un lugar de culto. La Comunidad Cristiana del lugar, puesta bajo el patrocinio de San Juan Gabriel Perboyre, se ha ido organizando: consejo pastoral, catequesis de bautismo, comunión y confirmación, grupos apostólicos, bíblicos y de oración, ministro de la eucaristía.